

¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es conocida como un trastorno psicológico que surge a partir de una preocupación o un miedo excesivo hacia las adversidades futuras o situaciones cotidianas. Donde en la mayoría de los casos, estas emociones surgen a partir de una situación que no representa un peligro real o crítico para la persona.
Día a día, estamos expuestos a diversas situaciones que afectan nuestro estado de ánimo y en mayor medida si estas situaciones nos generan estrés o preocupación, es ahí donde se detona la ansiedad, cuando el estrés se vuelve excesivo de manera negativa. Y si lo vemos de esa manera todos hemos padecido ansiedad en cierto nivel cuando nos encontramos en un entorno o una situación de estrés.
La ansiedad también está presente en estas situaciones:
- Perfeccionismo excesivo: Sentir la necesidad constante de hacer las cosas perfectamente puede ser un signo de ansiedad, ya que el miedo al fracaso puede generar preocupación constante.
- Dificultad para tomar decisiones: Si te sientes abrumado por tomar decisiones simples, como qué ropa ponerte o qué comer, podría indicar ansiedad debido a la preocupación por las posibls consecuencias de tus elecciones.
- Síndrome del impostor: Sentir que no eres lo suficientemente bueno en tu trabajo o en tus logros, a pesar de las pruebas objetivas de lo contrario, puede estar relacionado con la ansiedad y el miedo a ser descubierto como un fraude.
- Evitación social sutil: Evitar ciertas interacciones sociales, incluso en entornos no tan evidentes, como conversaciones en grupos pequeños o reuniones familiares, podría indicar ansiedad social.
- Preocupación por la salud: Una preocupación excesiva por la salud y la constante búsqueda de síntomas en Internet podría ser una manifestación de ansiedad, a veces llamada «ansiedad por la salud» o «hipocondría“.
Algunos de los síntomas que refleja esta enfermedad son:
1. Preocupación excesiva: sensación de nerviosismo, inquietud, tensión, peligro inminente, pánico o fatalidad.
2. Aumento de la frecuencia cardiaca, respiración acelerada, sudoración y temblores.
3. Dificultad para concentrarse o pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual.
4. Dificultad para dormir y/o alteraciones del sueño.
5. Aumento del riesgo de toma de decisiones.
Aquí 10 consejos para controlar la ansiedad:

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