La innovación se produce cuando haces una pregunta como esta “¿y si…?”, cuando te pones en los zapatos del posible consumidor de tu producto o servicio, cuando te arriesgas y pruebas, cuando creas un concepto en base a una idea original, a una solución verdadera. Es por esto que para innovar se necesita observar, observar y observar, viajar para aprender, permitirte pensar en lo absurdo para crear lo posible.Aquí encontrarás herramientas que nos ayudarán a estimular el pensamiento crítico, creativo, y en ocasiones; generar consciencia.
Los invito a que nunca dejen de imaginar, de soñar, de crear, de hacer y ser, el cielo es el límite, ya que la pasión es el motor de la innovación.
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es conocida como un trastorno psicológico que surge a partir de una preocupación o un miedo excesivo hacia las adversidades futuras o situaciones cotidianas. Donde en la mayoría de los casos, estas emociones surgen a partir de una situación que no representa un peligro real o crítico para la persona.
Día a día, estamos expuestos a diversas situaciones que afectan nuestro estado de ánimo y en mayor medida si estas situaciones nos generan estrés o preocupación, es ahí donde se detona la ansiedad, cuando el estrés se vuelve excesivo de manera negativa. Y si lo vemos de esa manera todos hemos padecido ansiedad en cierto nivel cuando nos encontramos en un entorno o una situación de estrés.
La ansiedad también está presente en estas situaciones:
Perfeccionismo excesivo: Sentir la necesidad constante de hacer las cosas perfectamente puede ser un signo de ansiedad, ya que el miedo al fracaso puede generar preocupación constante.
Dificultad para tomar decisiones: Si te sientes abrumado por tomar decisiones simples, como qué ropa ponerte o qué comer, podría indicar ansiedad debido a la preocupación por las posibls consecuencias de tus elecciones.
Síndrome del impostor: Sentir que no eres lo suficientemente bueno en tu trabajo o en tus logros, a pesar de las pruebas objetivas de lo contrario, puede estar relacionado con la ansiedad y el miedo a ser descubierto como un fraude.
Evitación social sutil: Evitar ciertas interacciones sociales, incluso en entornos no tan evidentes, como conversaciones en grupos pequeños o reuniones familiares, podría indicar ansiedad social.
Preocupación por la salud: Una preocupación excesiva por la salud y la constante búsqueda de síntomas en Internet podría ser una manifestación de ansiedad, a veces llamada «ansiedad por la salud» o «hipocondría“.
Algunos de los síntomas que refleja esta enfermedad son:
1. Preocupación excesiva: sensación de nerviosismo, inquietud, tensión, peligro inminente, pánico o fatalidad.
2. Aumento de la frecuencia cardiaca, respiración acelerada, sudoración y temblores.
3. Dificultad para concentrarse o pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual.
4. Dificultad para dormir y/o alteraciones del sueño.
5. Aumento del riesgo de toma de decisiones.
Aquí 10 consejos para controlar la ansiedad:
Vivimos en un mundo donde los problemas ambientales ocupan titulares y conversaciones diarias. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación son preocupaciones reales que impactan nuestro entorno y, por supuesto, nuestra forma de pensar y sentir.
La eco ansiedad se refiere a la sensación de miedo, tristeza o frustración que algunas personas experimentan al enfrentar la magnitud de estos problemas. Es normal sentirnos abrumados, pero es esencial recordar que no estamos solos en esto.
El exceso de información y las imágenes impactantes que vemos pueden influir en nuestra salud mental. La preocupación constante por el futuro del planeta y la sensación de impotencia pueden afectar nuestro bienestar emocional. Sin embargo, es crucial entender que estas emociones son válidas y compartidas por muchos. Reconocer nuestras inquietudes es el primer paso para abordar la eco ansiedad.
¿Cómo enfrentar la eco ansiedad?
Información equilibrada: Es bueno mantenernos informados, pero es importante consumir información de manera equilibrada. Limita el tiempo que pasas viendo noticias negativas y busca fuentes confiables que también destaquen soluciones y avances positivos.
Acción colectiva: Unirnos a movimientos y grupos que trabajan para el cambio puede ayudarnos a sentirnos parte de una comunidad que está haciendo algo concreto. Participa en proyectos locales de conservación, limpieza de espacios naturales o iniciativas de reforestación.
Prácticas de autocuidado: Dedica tiempo a actividades que te relajen y restauren tu bienestar mental, como practicar mindfulness, hacer ejercicio, pintar o escribir en un diario. Estas prácticas pueden ayudarte a reducir el estrés y la ansiedad.
Conversaciones abiertas: Hablar sobre tus sentimientos con amigos, familiares o profesionales de la salud mental puede aliviar la carga emocional. Compartir tus preocupaciones y escuchar las de los demás puede generar un sentido de comunidad y apoyo.
Recuerda, es normal preocuparse por el medio ambiente, pero también es esencial cuidar de nuestra salud mental. A través de información equilibrada, acciones colectivas, prácticas de autocuidado y conversaciones abiertas, podemos enfrentar la eco ansiedad y contribuir a un cambio positivo. Juntos, podemos encontrar fuerza en nuestra preocupación compartida y transformarla en acciones significativas para proteger nuestro entorno.
¡Hagamos del mundo un lugar mejor, para nosotros y las generaciones futuras!
Referencias:
National Institute of Mental Health. (2020). Anxiety. Enlace
Clayton, S., Manning, C. M., Krygsman, K., & Speiser, M. (2017). Mental Health and Our Changing Climate: Impacts, Implications, and Guidance. Washington, DC: American Psychological Association and ecoAmerica. Enlace
Más conectados con los lejanos, más lejanos con los cercanos
Actualmente vivimos una nueva era digital en la que estamos más conectados que nunca. Gracias a la creciente conectividad global, con tan solo unos clics en nuestros dispositivos digitales podemos acceder a un mundo de información de manera instantánea.
El uso de las redes sociales incrementó a partir de la pandemia y gracias a ellas pudimos mantenernos conectados e interactuar con amigos, familiares e incluso desconocidos en otras partes del mundo.
En la era de las redes sociales se ha vuelto común basar nuestra felicidad en la validación y aprobación de los demás en línea. La búsqueda del “Me gusta”, comentarios positivos puede volverse una obsesión.
Las notificaciones constantes, la adicción a desplazarse sin fin por los feeds y la sensación de no poder desconectarse pueden generar estrés y agotamiento emocional.
Las redes sociales están diseñadas para activar el sistema de recompensas del cerero, liberando dopamina cuando recibimos “Likes” y comentarios positivos. Esta sensación de validación social se convierte en un ciclo adictivo, ya que buscamos constantemente esta gratificación y nos sentimos mal cuando no la obtenemos.
Y los seres humanos al no ser capaces de gestionar todos estos estímulos se ocasiona un aumento en la ansiedad, se frena la creatividad y el asombro, provocando una sensación de vacío y frustración. Esto nos ha llevado a volvernos adictos a experiencias cada vez más vibrantes,a una constante búsqueda de validación externa y a una falta de conexión con nuestra propia autenticidad.
Generando que las nuevas generaciones sean sociedades con cero tolerancias a la frustración, porque en esta época quiero algo y lo consigo, no se sabe esperar, no se posponen las recompensas, nos encontramos en la era de la inmediatez.
Aunque las redes sociales ofrecen una conexión y entretenimiento, es importante reconocer que son adictivas y los impactos negativos que pueden tener en nuestra salud mental y la búsqueda de la felicidad.
A continuación, te dejamos algunos tips que puedes seguir para prevenir y disminuir la ansiedad ocasionada por estas herramientas:
El chile es el “alma” de los mexicanos; no podemos imaginar nuestra comida sin él, pues nos da un cóctel de sensaciones emocionales, pero sobre todo físicas.
Al enchilarnos el cerebro libera dopamina y endorfina, sustancias químicas que provocan una sensación de relajación y placer al enchilarse. Es por eso que existe un sector de la población que disfruta de los síntomas y buscan enchilarse para poder sentirlos.
¿Por qué a la gente le gusta enchilarse?
La culpa es de la capsaicina, un compuesto químico causante del efecto picante, que estimula al sistema nervioso para que responda ante el dolor. Así, cuando el cerebro siente el ardor en la boca comienza a liberar endorfinas para neutralizar esta sensación y es entonces cuando percibimos el placer. Por eso, “el chile tiene una característica casi adictiva”.
Esta impresión de calor acelera el metabolismo y provoca la liberación abundante de saliva, sudor, lágrimas y mucosidad, reacción que favorece la digestión de los alimentos aliñados con chiles. El paladar del comensal puede acostumbrarse gradualmente, y el hábito convierte al chile en un obligado invitado a la mesa.
“La salsa botanera es un transformador de momentos y emociones”
¿Sabías que la nueva salsa botanera YAYA está hecha con los mejores chiles, con un balance perfecto entre picor y sabor? Está elaborada con chiles mexicanos de primera calidad, para darte justo el grado de picor que tanto disfrutas con tus papitas, palomitas, pizza y más. Así tienes lo mejor del sabor con picor en una botella.
La búsqueda de la felicidad es uno de los principios fundamentales de la existencia humana. Aquí veremos la manera en la que podemos potenciarlas para sentir mayor bienestar y felicidad en nuestro día a día.
El cerebro, genera cuatro sustancias principales cuyo eje central es regular el funcionamiento humano como el bienestar.
1. DOPAMINA: Encargada del Placer
Es el centro del placer, ya que regula la motivación y el deseo y hace que repitamos conductas que nos proporcionan beneficios o placer. Se libera tanto con estímulos agradable como con desagradables, haciendo que nos aproximemos o conseguir más o que los evitemos sí el resultado es desagradable.
¿Qué puedes hacer para tener más Dopamina?
Dormir bien (7- 8 horas diarias)
Haz ejercicio con regularidad (3 – 4 días a la semana)
Pasa tiempo al aire libre
Baila y escucha música agradable
Rodéate de personas que te suman
2. OXITOCINA: Reduce el Estrés
A veces se la llama «la hormona del amor», ya que se ha descubierto su función cómo creadora de vínculos en el ser humano y otros mamíferos, y con un papel fundamental en la sensualidad, la afectividad y la sexualidad.
¿Cómo puedes estimular esta hormona?
Medita cada mañana
Haz un acto de generosidad
Ten muestras de amor como besos, abrazos
Siendo solidario y empático
Estimula los pensamientos positivos
3. ENDORFINA: Reduce el dolor
Tiene que ver con la sensación de placer. En este aspecto, crea una sensación de bienestar y calma, tanto a nivel físico como mental; que induce a la felicidad. Además, entre otras cosas, ayuda a inhibir el dolor físico y emocional.
Para estimular las endorfinas, lo que puedes hacer es:
Muévete, práctica un hobbie (corre, baila, canta, camina)
Ve películas, series, lee libros que te inspiren y te ayuden a crecer como persona
También se conoce como la hormona de la felicidad, ya que cuando aumenta su nivel en los circuitos neuronales genera sensación de bienestar, relajación, satisfacción y aumenta la concentración y el autoestima.
Para potenciar la serotonina:
Agradece todos los días, práctica la gratitud
Se bondadoso
Disfruta de la naturaleza
Recopila los buenos momentos
Encuentra un nuevo significado a las situaciones dolorosas, aprendiendo de ellas